n lecturas estábamos en el salón por la tarde, pues
es este tiempo caluroso como no conocía desde hace siglos… Lo que llámase agora
«calentamiento global» e no es sino otro ciclo de calor de la Naturaleza de los
muchos que he conocido. Parecióme que don Juan hacía extraños gestos mientras
leía e, como incomodado, arrojó el libro sobre la mesa.
- ¿Qué cosa leéis que parece os turba? – pregunté -.
- Algo que me confunde, sobrino, pues siendo latín no
alcanzo a entenderlo. Dejo esa lectura y basta.
- Si quisiéredes decirme qué texto es…
- Confuso estoy. Acaso vos sepáis qué cosas se dicen
aquí – tomó el libro e buscó -. Leed.
E al ver el texto, no pude disimular una sonrisa,
mirélo con cariño e pedí viniese mi hijo Marinín. Al punto, junto a mí estaba.
- Hijo – besélo -, decid a vuestro tío qué significan
estos latines. Sé que os oirá con más atención e confianza.
E tomó mi hijo el libro en sus manos, acercóse a su
tío e sonrióle en leyendo:
-
Lorem ipsum habitat subet et clavicum facet… ¡Es un texto «Lorem Ipsum»,
tío! No podéis nada entender, pues latín parece e no lo es.
- Eso creí – contestóle confuso -.
- Es este texto una sarta de palabras sin significado
alguno, mas úsase para llenar espacios y saber cómo aparecerán a nuestra vista.
Desta forma, de cosa alguna hay que escribir para saber si podrá leerse con
gusto.
- Es eso un uso que no entiendo – le dijo -, pues muy
bella lengua tenemos para inventar otra sin sentido.
- Veréis, tío Juan – le hablaba con paciencia -;
siempre que leáis un texto que empiece por «Lorem Ipsum» podéis saltarlo, pues
nada dice.
- Me asombra y me turba que estos usos de una lengua
muerta se usen para una ciencia viva. Por fortuna – abrazó a mi pequeño -,
tengo un ángel que todo me susurra. Dios os bendiga, hijo. Creí que el seso
había perdido… Lorem ipsum habitat subet et clavicum facet… ¡Diría yo, que casi
tiene sentido!



No hay comentarios.:
Publicar un comentario