"Fabio, las esperanzas cortesanas
prisiones son do el ambicioso muere,
y donde al más astuto nacen canas;
el que no las limare o las rompiere,
ni el nombre de varón ha merecido,
ni subir al honor que pretendiere.
El ánimo plebeyo y abatido
procura, en sus intentos temeroso,
antes estar suspenso que caído;
que el corazón entero y generoso,
al caso adverso inclinará la frente,
antes que la rodilla al poderoso.
Más coronas, más triunfos dio al prudente
que supo retirarse, la fortuna,
que al que esperó obstinado y locamente.
Esta invasión terrible e importuna
de contrarios sucesos nos espera
desde el primer sollozo de la cuna;
dejémosla pasar como a la fiera
corriente del gran Betis, cuando airado
dilata hasta los montes la ribera..."
De Fernández Andrada
E así como en estos versos se dice, no hay retirada a tiempo que a fracaso alguno lleve, sino a vuelta triunfante. E como por costumbre ya en mi vida tengo, tras retirada forzosa vuelvo.
Aquí está agora presente, tras largo retiro, el Capitán Alacaída.


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