espertóme una voz que avisaba de que llegábamos a Barcelona. Había dormido toda la noche e no creía estuviésemos al otro lado de España.“Buenos días – dijo mi compañero desde la parte de abajo -, un tiempo llevo ya despierto ¿Habéis dormido bien?”.
“Sin duda – le dije -, que cuando he abierto los ojos no sabía si estaba aquí o allí. Avisaré a los pequeños para el aseo e que usen las ropas adecuadas”.
“Entraré entonces primero al baño – me dijo -, que aunque es lujoso no es muy grande. Aquí os espero”.
Salí al pasillo e llamé a la puerta de los niños e me abrieron de contento, pues desde el primer rayo de luz andaban en juegos”.
“¡Vamos niños! – les dije -, pasad al aseo, que poco falta para la llegada. Poneos estos trajes e peinaros bien. Tío Marcos vendrá en una pieza por ver si todo lo hacéis como está trazado”.
Con esto, volví a nuestro pequeño dormitorio e hube de esperar unos minutos a que terminase Marcos su aseo. En verdad era pequeño el aseo e dificultoso mantenerse en pié con el movimiento del coche. Le dije fuese a mirar cómo se aseaban e se vestían los pequeños e, al salir del pequeño baño, me dijo los niños estaban muy bien aseados, bien vestidos e bien peinados.
Pasamos todos a la taberna del otro coche e tomamos un buen desayuno en tanto llegábamos a Barcelona. Poco después, tomamos nuestro equipaje e, saludados cortésmente, nos encontramos en la gran Estación de Saint Saint, que así se llamaba aquel ruidoso lugar; e luego de andar un poco e subir otro poco, salimos a una bella plaza donde nos esperaban muchos coches.
“Bon día – dijo el cochero –, senyors”.
“Buenos días – repuso Marcos con acento andaluz -; llévenos al Hotel Princesa Sofía”.
“¡Andaluces! – dijo el hombre del ¡taxi! -; de Granada soy yo e ya llevo aquí algunos años”.
“Andaluces – le dije -, e castellanos. Españoles al cabo”.
“Pronto estarán vuesas mercedes en el hotel – nos dijo -, que no está muy lejos en esta ciudad tan grande”.
E iba a tal velocidad recorriendo las calles, que manifesté:
“Pronto esperamos llegar sanos e salvos”.


No hay comentarios.:
Publicar un comentario