omamos un coche ¡taxi! hasta el hotel, e iba Marcos diciéndome cosas que parecían no tener sentido. Mucho alcohol e mucha preocupación, así le hicieron reaccionar:“Nada tengo por qué saber de lo que mañana ha de ocurrir, Marino, e tal cosa no me preocupa, sino que me confunde, pues siendo yo, como lo soy, vuestro abogado, valido, amigo o lo que digáis, he de cumplir la misión que se me encomiende. Bien me parece que no se trata de una simple entrega, sino que habrá una gran ceremonia; más grande que una boda de príncipes o quién sabe qué más, pero si he de estar allí, donde sea el encuentro, por dar fe de lo que ocurra, así lo haré, que no me parece de razón, como se ha dicho, que viniendo a Madrid para esto, sea un cero a la izquierda en este numerito. Vos diréis cuándo e cómo he de intervenir”.
“Hasta mañana, Marcos – le dije -, nada puedo revelaros, mas no penséis os oculto cosa alguna por mero capricho, sino que entrambos iremos viendo cómo los hechos ocurren ante nuestros ojos”.
E viéndole yo demasiado ebrio, subimos a la habitación del hotel, desnudéle e púselo en la cama porque descansase hasta la cena.
Sentándome junto a él en la cama, le tomé la mano e le dije no hubiese temores por cosa alguna e, oyendo mis palabras casi en sueños, me decía: «¿Cómo voy a desconfiar de vos? Llevadme al monte de las ánimas e allí iré».
Apagué luego las luces e dormimos algunas horas. El buen vino bebido hizo no despertase con mal cuerpo. Nos aseamos e nos vestimos e bajamos al salón del hotel e allí estuvimos un buen rato en pláticas e tomando alguna cosa. E luego pasamos al comedor e le vi buen apetito, que el yantar a veces recupera estos estados. Así, volvimos al salón e nos sentamos a oír a un joven que tocaba el piano:
“¡Todo, capitán, todo! Todo lo bien preparado da buenos resultados. Bien mezcladas las notas o las viandas dan un buen resultado. En vos confío, que sé habréis puesto cada cosa en su sitio para llevar a cabo esta empresa con triunfo”.
En Madrid y a diez y nueve de noviembre del año de dos mil e seis.


No hay comentarios.:
Publicar un comentario