ije a Marcos buscase el tal documento por leerlo al inspector e sabía mi pequeño dónde se hallaba e sabía, incluso, el texto en él escrito.“¿El texto sabéis? – preguntó el inspector al niño - ¿E de memoria lo sabéis o alguna que otra cosa recordáis?”.
“Tal cual está escrito – dijo Marinín – puedo decíroslo; e tal cual lo descifré, puedo referíroslo”.
No queriendo que el niño revelase aquellas cosas ocultas, le dije no debía intervenir en las pláticas de los mayores, e dijo éste que tales datos sólo él los sabía e no era mayor. Con esto, le hice un gesto de aprobación para que lo comentase por ver si tan claro lo recordaba, e así dijo poniéndose de cara a los reunidos:
“Dice la carta: «Así como a las cuatro menos veinte minutos de la tarde caerá el sello que abrirá las puertas, hasta las nueve menos cuatro minutos, mucho más tarde, no acabará vuestro ascenso»”.
“Interesante paréceme – dijo el inspector –, mas escuchándolo, pienso me habláis de un cuento. ¡No hay palabra que entienda!”.
E mirándole Marinín con seguridad, le dijo:
“Con mi padre he descubierto mensajes secretos aquí, que si tomáis las cuatro menos veinte en números, leeréis las quince e cuarenta, que leído en números como horas, nos dice las 15:40. Convirtamos esto en número de año e tendremos 1540”.
“Niño – exclamó el inspector asustado –, un portento me parecéis, que jamás cosa igual hubiese pensado al leer eso, si es así como está escrito”.
“Como os lo digo, señor – respondió el pequeño – mas sigue la frase; e dice que en «ese momento» caerá el sello y se abrirán las puertas. Dejemos esto por ahora, pues dice luego, que mucho más tarde, hasta las nueve menos cuatro minutos, no acabará el ascenso. Pensé entonces en una nueva hora e descubrí hablaba de las 20:56. Si tomamos esto como año, hablamos del 2056”.
“Basta ya, pequeño – le dije a Marinín – que fatigáis al inspector”.
“Nada más lejos – repuso éste – que si mal no recuerdo, dijisteis vuestro hermano murió, o fue asesinado precisamente en 1540. ¿Yerro?”.
“Atináis, señor – aclaró don Juan –. Casualidad parece y en esas cosas no creo, mas decidme entonces ¿qué indica la fecha de 2056?”.
“Olvidáis otras cosas que en estas frases se dicen – apuntó el inspector – pues, a lo visto, se dice que «en 1540 caerá el sello que abrirá las puertas» mas no se dice luego sino que «hasta mucho más tarde no parará el ascenso». ¿El ascenso a dónde o cómo? Lo del sello no sé si refiérese a una firma”.
“No vais a creerme inspector – le dije con gesto muy grave – mas un extraño tipo de aparición de mi hermano, como fantasma, me dijo que llevaba un sello de la Casa de Fuentefría al ser asesinado e arrojado al vacío. Un sello de oro en su dedo. Debió quitarse el tal sello e arrojarlo lejos de sí. Fue luego enterrado. E no ha mucho, me dijo su aparición dónde estaba el sello que portaba en su mano, e aún incrédulos, fuimos al sitio indicado a buscarlo, e allí se encontraba”.
“¡Vaya! – murmuró el inspector – ¡Con fantasmas topamos!”.


No hay comentarios.:
Publicar un comentario