cabada la cena, restamos una pieza sentados a la mesa e manifestó entonces Su Ilustrísima:“Propondría yo, aunque la ausencia de alguien que queremos nos inquiete, sigamos nuestras vidas de la mejor forma posible e con normalidad. Dejemos a la guardia hacer su labor y al capitán la suya, que tonto no es según me consta. No quiero sea estorbo para don Diego el quedarse en Sevilla e debería volver a Ronda con su señora, que más que nosotros le necesita. Diego Jesús quedará aquí con Marinín preparándose ya para sus estudios e, yo mesmo, les iría mostrando algunas cosas. El papel más complicado, sin duda, en esta obra, es el de don Marcos, que habrá de suplir algo más, pues la ausencia del padre parece poner nervioso a Marinín”.
“No tengáis cuidado – dijo el pequeño – que es para mí tío Marcos como mi padre en algunos menesteres”.
“Os aseguro – le dije – que a trataros voy como mejor sé y espero depositéis en mí vuestra confianza para cualquier cosa, que yo he de solucionar lo que necesitéis”.
Y en oyendo esto el pequeño, me dijo:
“Tío Marcos; ya que habláis de menesteres… bien sabéis sería menester ir mañana o pasado al hospital porque me quiten estos dos puntos de cosido que en la tripa tengo aún. Sé que no es cosa que mucho os plazca, pero si vos no podéis llevarme, podría hacerlo tío Juan”.
“No habréis de pensar en eso – le dije – que cosas peores he visto, os lo aseguro. No se trata más que de quitar don pequeños cosidos e yo os llevaré, que esa es mi obligación”.
“Pues hay algo más – prosiguió Marinín – pues noto se me mueve un diente e no me gustaría se cayese e tragarlo con la comida”.
Y echóse don Juan a reír en diciendo:
“La edad tenéis ya de cambiar vuestros dientes de leche por los de adulto. No temáis. Ellos solos irán cambiando e cuando caiga cada uno, lo pondremos bajo vuestra almohada, desta forma, acudirá en la noche el ratoncito Pérez, lo tomará para su colección y dejará en su lugar un bonito regalo”.
“¡Jo, tío Juan! ¿Es verdad eso que decís? ¿Y se le puede pedir que traiga algo?”.
En Sevilla y a veinte y nueve de agosto del año de dos mil e seis.


No hay comentarios.:
Publicar un comentario