iendo que la desaparición del capitán no era baladí, hablé con don Juan e le dije que algo raro había ocurrido. No quise asustarlo, pues sabía el capitán resolvería aquel entuerto antes de que nosotros lo pensásemos; mas le noté un poco asustado e así le dije:“Ilustrísima, no os preocupéis por lo ocurrido tanto como yo lo estoy, que ya sabéis el capitán resuelve estos entuertos en menos tiempo que nosotros los pensamos; mas debemos tener siempre en la mente a los niños. Heles dicho que ha tenido que partir él a unos asuntos y en la casa están esperándole. Don Diego sabe tal cosa e anda dándoles coba porque no se preocupen. Las ropas e libros comprados serán enviados allí. Partiré para Sevilla al punto e si conmigo quisiéredes venir, de algún ayuda serviríais para distraer a los pequeños”.
“No es cuestión esta – me dijo – de querer ir, sino que debo ir. Aprestemos pues lo imprescindible e partamos”.
Así se fizo, que en menos de media hora ya íbamos entrambos camino de Sevilla. Avisamos a Chuti de nuestra llegada e nos dijo dejaría el almuerzo para un poco más tarde, e cuando llegamos a la casa, las puertas del apeadero estaban abiertas y parte del servicio nos esperaba, mas cuando subía los escalones hacia la casa, vino Marinín hacia mí e abrazóme diciendo:
“Lo sé, tío Marcos, sé que alguna cosa le ha pasado a papá e no vais a engañarme; mas quiero sepáis también que teniéndoos a mi lado aliviáis esta pena. No digáis se ha ido a cumplir con alguno de sus deberes, que sé que tal cosa no es cierta, mas he de ayudaros en cualquiera cosa que os sea menester, pues seguro estoy que ha de volver”.
E tomando al pequeño entre mis brazos, sentí, por primera vez, lo que seguro sentía el capitán cuando lo tomaba entre los suyos. Diego Jesús, bastante asustado, al lado de su abuelo se encontraba e, desde allí, sin moverse, me dijo:
“Con mi ayuda podéis también contar, tío Marcos, que sé que el capitán ha de volver en poco tiempo”.
En Sevilla y a veinte e ocho de agosto del año de dos mil e seis.


No hay comentarios.:
Publicar un comentario