18 junio, 2006

Del Corpus Christi en Ronda (y 2)

alió la custodia e hubo primero un grande silencio e después un murmullo. Bajo el hermoso baldaquino de caoba, veíase la custodia con el Santísimo. E así fue transcurriendo la procesión por las calle de la parte antigüa que llaman La Ciudad e pasó luego por el Puente Nuevo hacia la parte más moderna, que llaman Mercadillo, e una pieza lo acompañamos.

Siendo la salida a las once y media de la mañana e habiendo pasado bastante tiempo, nos dijo don Juan le siguiéramos por ir a tomar algún bocado. No era día de calor, como ya ocurre en Sevilla, sino que cruzando por las sombras de las calles se notaba el fresco de la sierra.

Y en un bonito bodego nos entramos e allí tomamos algo fresco y alguna chacina, y en esto estábamos, cuando preguntó Marino a Su Ilustrísima:

“Siete años cumplo el día veinte y cuatro, que es día de San Juan, ¿aún os parezco pequeño para ser monaguillo?”.

“¿Pequeño?” – respondió don Juan –. Nadie es pequeño a los ojos de Dios e muy grande – demasiado diría yo – parecéis a los míos. A misa me ayudaréis, no tened cuidado, que sé que lo que en vuestras manos se pone, no sólo se cuida, sino que mejora.

E impresionado por tales palabras, quise preguntar a don Juan de qué cosa hablaban, mas hízome éste señal con los ojos de no hacer comentario alguno; e aquesto hice, que pregunté entonces al pequeño si le gustaría comer algo especial, e así me dijo:

“Abusar no quiero de vuesas mercedes, mas en aquella pizarra me parece leer que hay mojama, e habiéndola probado una sola vez en Plasencia…”.

Y en oyendo esto y entre risas, gritó don Juan al bodeguero: “¡Una de mojama!”.

“¡Que sean dos! – gritó don Marcos -.

E volviéndose el otrora serio abogado hacia mí, me dijo:

“A tales malas costumbres sois vos, perverso capitán, el que me acostumbráis y, como en Sevilla he oído gritar estas cosas, eso he hecho, que no es de razón, habiendo mojama, dejar que la boca se me haga aguas”.

“¡Pues que sean cuatro! – gritó al punto don Juan –. ¡No vamos a quedar los demás con el antojo!”.

En Ronda y a diez y ocho de junio del año de dos mil e seis.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario