uy cansada estaba Su Ilustrísima para andar dando vueltas por Sevilla también aquella tarde e mucha tarea tuvimos nosotros averiguando el contenido del muñeco de Marino. Insistió el pequeño en que todo aquello había sido reunido para mí por que pudiera mantenerle si fuere menester. Mas una vez que pusimos los papeles de moneda ordenados por su valor (e su color), miró Marino la mesa de un lado al otro, e sin hacer comentario otro alguno, espetó:“Tres mil e setecientos e cuarenta e cinco”.
E mirándole con asombro o desconcierto Marcos e yo, le espeté:
“Si el montante sabíais, ¿por qué no lo habéis dicho por ahorrarnos tanto ordenar papeles?”.
“El montante no sabía, papá – respondió azorado –, sino que viéndolo ahora ahí puesto y ordenado, lo he contado”.
“¿Queréis decirme – insistí - que de un solo vistazo ya sabéis cuánto hay en esta mesa?”.
“¡Es fácil! – respondió seguro - ¿Por qué preguntáis eso?, pues viendo cada pila e su color, se calcula. ¿Qué hacéis vos para contarlo?”.
Dio media vuelta Marcos e llevóse las manos a la cabeza e no hice yo lo memo porque no se sintiera el pequeño como bicho raro.
Tomando luego a Marcos a parte, mientras jugaba Marino con don Juan e Chuti a no sé qué cosa muy divertida, preguntéle si había forma de saber cómo hacía aquellos cálculos e cómo con tanta facilidad los hacía, e así me dijo Marcos que podríamos llevarlo a los médicos de la mente, que no sólo tratan las enfermedades desta, sino también sus virtudes, e son llamados «psicólogos»:
“Estudios hay – dijo – que pueden dejar con claridad meridiana si Marino tiene una mente prodigiosa, pues varias cosas ha hecho ya en cálculos, que bien asombran. Contemos luego los dineros a la forma que ambos sabemos e comprobemos que es esa la cantidad que hay y no una inventada; siendo así, deberá este niño ser llevado a una escuela donde esté con otros que el mismo talento tengan”.Y dentro de una hora, estaba el dinero contado: tres mil e setecientos e cuarenta e cinco euros; así como dijo Marino al verlos.
En Sevilla y a cuatro de junio del año de dos miel e seis.


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