16 mayo, 2006

De la vuelta de dos ángeles (y 2)

bandonando con sumo cuidado la habitación, bajamos de espacio y con sigilo hasta el salón y allí encontramos a don Juan sentado tomando una taza de té y esperándonos:

“Sabía pronto bajaríais, que más cansado viene el niño que yo, pues poco ha dormido desde que a su lado no os tiene, capitán. Sentaos”.

No esperé para hacer preguntas:

“Rodeos no voy a dar, sino que a deciros vengo resumáis en poco cómo tal cosa habéis conseguido y en tan corto tiempo”.

“Rodeos no voy a dar, capitán – contestó Su Ilustrísima – que ni vos me parecéis preparado para largos sermones ni yo para sermonear y, siendo de gran contento para todos lo llevado a cabo he de resumir mis palabras, pues también yo necesito descanso y no es menester decir mucho, que a buen entendedor…”.

“Buenos entendedores somos - dijo al punto don Marcos –. Diga vuesa merced las cosas como conveniente las crea decir”.

Y sorbiendo un poco de té comenzó a hablar:

“Tengamos presente la mano de Dios Nuestro Señor siempre detrás deste asunto; sepan vuesas mercedes mi amistad con el obispo de Cáceres; no perdamos de vista la documentación que obra en poder de don Fernando; no olvidemos la clara voluntad del niño. Sumemos estos factores y… añadamos si acaso que hube una larga plática con el inspector que, en su momento, alguna cosa no muy agradable os insinuó. Y pensando yo en aquello de que cree el ladrón que todos son de su propia condición, díjele saber cosas de su vida que mejor no fuesen sabidas; e desta forma, mudó su rostro e firmó los papeles”.

Tomó otro sorbo de té e hubo una pieza de silencio. Tras ella, el abogado, que para resolver ese tipo de entuertos ha estudiado, preguntó a don Juan:

“¿Y cómo sabíais vos que el inspector alguna cosa de estas tenía que guardar?”.

E dejando la taza sobre la mesa con sumo cuidado, le respondió Su Ilustrísima:

“Nada sabía; mas siendo ya hombre entrado en años, ¿quién me asegura que algo tiene no confesable?”.

En Ronda y a diez y seis de mayo del año de dos mil e seis.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario