uso don Marcos sobre la mesa del bufete unos documentos que sacó del bargueño que al lado se encuentra e dióme razones de todo lo aprestado para el viaje y la estancia en las ciudades que habríamos de visitar. E mostréle mi preocupación por haber de hacer tales viajes sin mi espada, pues en los hechos anteriormente con las ropas de uso moderno, no me hallaba sin ir tocado e sin ir armado. Y, entre otras razones, dióme estas:“Tengo aquí, ya en mi poder, todo documento necesario para el hospedaje, las visitas y los encuentros que habrá menester,
mas antes de que partamos, mañana de mañana, he de visitar al Secretario de Su Majestad, el rey don Juan Carlos, que ha de hacerme entrega de un valioso salvoconducto que os da licencia de llevar vuestras armas; a saber, espada y daga o puñal. Desto mismo hase informado a toda la guardia del reino, que usando estos teléfonos de agora, estarán a vuestro cuidado y servicio donde quiera que vayáis, aunque ni siquiera habréis de notar su presencia ni temer de ser sabida vuestra vida íntima. No habed pues cuidado alguno de ser agredido de cualquiera forma, pues a salvo estaremos e bien vigilados, y por completar lo seguro del viaje, iremos en coche nuevo y con cochero que es de la guardia también; e irá éste armado con pistolete. Mas, si se me permite, debo aconsejaros no usar vuestra arma en caso alguno, de no ser que viéredes correr peligro vuestra vida”.E así se manifestó e así apunté:
“Sea lo que decís, que en vos confío de pleno, y sea tenida en cuenta vuestra advertencia, pues no es mi intención sino cumplir las leyes tal como son escritas agora, y al pie de la letra, mas nadie ose poner en peligro la vida de entrambos un solo segundo, pues haré uso de lo que se me permite según la merced de Su Majestad; e voto a tal, que he de hacerlo por vos y por vuestra vida tanto como por mí mesmo”.
E con esto hablado, nos retiramos a la cámara por estar bien descansados para el viaje.
En Madrid y a treinta de octubre del año de dos mil e cinco.


No hay comentarios.:
Publicar un comentario