11 octubre, 2005

De la segunda jornada y de la historia que yo recordaba (y 2)

entados en el salón de la casa, alrededor de la mesa, no hice esperar mi historia.

Excusen vuesas mercedes si en cosa alguna no doy mucho detalle, pues comienzan mis recuerdos a edad muy temprana e son difusos; e unas otras cosas sé porque me fueron narradas. Mas si hubiérais alguna cuestión en algún momento, no dudéis en interrumpirme. Y vos, don Marcos, tomad buena nota de todo cuanto diga para dar fe dello.

Era mi madre de Jerez de la Frontera, doña Jimena Núñez Cabeza de Vaca, marquesa de Fuentefría y hermana del conquistador y tío mío, don Álvar, y era a la sazón hasta dos años menor que su hermano y fue nacida en el año de 1.492. Y siendo Jerez tierra de paso y cercana a Sant Lúcar de Barrameda, conoció allí a sus diez y ocho años al capitán don Gil González Dávila, caballero de Santiago, cuando partía éste, en 1.511, hacia las Indias, donde habría de conquistar la tierra de Nicaragua. E deste hombre quedó encinta mas no tuvo otras noticias dél sino por carta tardía de don Francisco López de Gómara. En tal situación, y queriendo acaso ocultar su embarazo, mudóse a esta casa y aquí vivió hasta nacer mi hermano don Pedro. Volvióse a Jerez luego teniendo mi hermano hasta edad de catorce meses y conoció allí a otro hombre, al cual no recuerdo bien, y al que llamaba a menudo Atlacaitl; y me dijo muchas veces que era hombre de las Indias y de grande sabiduría y fuerza, como venido de otro mundo. E fue bautizado e casóse con él e hubieron otro hijo, servidor de Dios y vuesas mercedes, que fue nascido en la otra casa que está en la villa de Grazalema. E allí fuimos bautizados ambos, e tuvimos por nombre Alacaída y González Cabeza de Vaca. Excusaos de preguntar mi nombre primero”.

Hubo entonces un gran silencio y entrambos me miraron como si quisieren saber más. Y continué.

Quisieron matar a Atlacaitl en Jerez y tuvo éste que esconderse en lugar que desconozco; y de ello hubo mi tío don Álvar gran disgusto. E otras cosas extrañas acontecieron e déstas no tengo claros recuerdos. Partióse luego don Álvar como tesorero en la armada con cinco navíos e seiscientos hombres desde el puerto de Sant Lúcar para conquistar e gobernar la Florida. Era el día 17 de junio del año de 1.527 teniendo yo por entonces hasta edad de trece años e quince don Pedro, mi hermano. Dióse por desaparecido a don Álvar durante algún tiempo e vivimos aquellos años en Grazalema y en Ronda.

A la edad de diez y ocho años, me partí a Toledo, luego a Madrid e luego a Flandes en tercio de la Infantería Española, mas no a la guerra, sino como guarnición, pues no hubo grandes batallas hasta 1.557. Mas en el año de 1.537 volví a ver a mi madre y a mi hermano, al regresar don Álvar y ser nombrado Adelantado Gobernador del Virreinato del Río de la Plata. Con él estuve en Sevilla algún tiempo e hicimos algunos viajes e mostróme cosas que aprendió de los indios.

Volví a Flandes en 1.539, e un año después, recibí carta con aviso de la muerte de mi hermano e volví a Sevilla donde se encontraba mi madre, mas nadie me dijo dónde fue enterrado. Y en Sevilla estuve con mi tío don Álvar hasta que partióse de nuevo al frente de una importante expedición un año después; e fueme dicho que tuvo encuentro con Atlacaitl. Fue entonces cuando tomó mi madre segundas nupcias con don Lope de Lobo y Balboa, de cuyo hermano, don Carlos, es hoy descendiente directo Su Ilustrísima.

Murió mi madre, prematuramente y en extrañas circunstancias, en 1.544, cuando volvió arrestado a España don Álvar por oponerse a la barbarie contra los indios; e fue desterrado a África siendo perdonado por el rey Felipe II en 1.556, que lo volvió a Sevilla como Presidente del Tribunal Supremo. E tuve dél buenas nuevas de Atlacaitl”.

Y diciendo esto, no pude seguir narrando e pedí que hubiese descanso hasta el otro día. Y tomó don Juan mis manos y me dio su bendición y dijo don Marcos que tomaríamos descanso un día e que tal vez fuese menester comunicar todo esto a don Fernando, mas roguéle esperase por saber aún otra parte más desta historia.

En Ronda y a once de octubre del año de dos mil e cinco.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario