levóme el destino a la villa de Grazalema por ver si hubiese en él algún registro donde figurase pariente alguno e ir atando hilos, mas como las cosas no han de ser como uno las piensa sino como se las piensan a uno, convirtióse una sola jornada en cuatro.
Avisóme don Juan de tomar ciertas precauciones con el tal cura párroco de Grazalema por ser éste el reverendo vasco Josu Nuestos Zuelo, de cual nombre no podía hacer memoria ni con
gran esfuerzo y que ahora ni con forzarme borrarlo puedo de la memoria. Fue este tal Josu conflicto desde un principio pues decíase de él que en alguna ocasión diera asilo a ciertos maleantes y asesinos vascos de los de la conocida como banda de
28 agosto, 2005
Jornada décima
En que se trata de cómo cuatro jornadas se convirtieron en una por un viaje a Grazalema y la suerte que me hizo un tal cura llamado Josu
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)


No hay comentarios.:
Publicar un comentario